El capitalismo no solo organiza el trabajo, el consumo y el tiempo: gobierna también nuestro deseo. Nos enseña qué cuerpos importan, qué placeres son ...
El capitalismo no solo produce mercancías, residuos y desigualdad: produce también formas de dolor, cuerpos exhaustos, heridos, sobreexcitados y aturdidos. Convierte nuestras vidas en ...